CASO DE LA SEMANA

Bike Tow Leash, de Mike Leon

Mike Leon era ingeniero mecánico, ciclista y entrenador voluntario de perros de servicio.

Después del 11-S, su familia comenzó a criar perros de asistencia. El primero se llamaba Tribute.

Mike quería ejercitarlo mientras montaba en bicicleta.

Pero había un problema.

Una correa convencional podía acercar al perro demasiado a las ruedas o permitir que un tirón desestabilizara al ciclista.

Como ingeniero, Mike decidió intentar solucionarlo.

Construyó un dispositivo que mantenía al perro a una distancia segura y absorbía parte de sus movimientos.

Lo llamó BIKE TOW LEASH

Lo que empezó como un proyecto personal terminó convirtiéndose en un negocio que, para 2019, facturaba aproximadamente USD 20.000 / MES

EL PROBLEMA DETECTADO

Correr junto a una bicicleta podía ser peligroso tanto para el perro como para el ciclista.

Mike necesitaba una manera de ejercitar a Tribute. Una correa normal no solucionaba el problema. Si el perro cambiaba repentinamente de dirección o tiraba hacia un lado, podía afectar el equilibrio de la bicicleta.

Mike tenía una ventaja: era ingeniero mecánico, así que empezó a experimentar.

El objetivo era crear algo que:

❝

mantuviera al perro separado de la bicicleta + absorbiera sus movimientos + evitara que pudiera tirar fácilmente al ciclista.

No estaba buscando una idea de negocio.

Estaba intentando resolver un problema que él mismo tenía.

IDEA DE NEGOCIO

En lugar de sujetar simplemente una correa a la bicicleta, diseñó un sistema flexible.

Mike construyó diferentes prototipos.

El diseño terminó utilizando un brazo flexible conectado cerca de la rueda trasera de la bicicleta.

La flexibilidad permitía absorber parte de los movimientos laterales del perro mientras mantenía una separación física con la bicicleta.

El producto además podía instalarse y retirarse sin herramientas.

Mike siguió:

diseñando → probando → modificando → volviendo a probar.

❝

Y terminó patentando su sistema. Una solicitud de patente estadounidense para su sistema de sujeción de mascotas en bicicletas fue publicada en 2009.

VALIDACIÓN DE LA IDEA

Durante años fue prácticamente un hobby.

Mike empezó a desarrollar Bike Tow Leash en los primeros años de la década de 2000.

Pero inicialmente las ventas eran pequeñas. Según contó posteriormente < 200 UNIDADES se habían vendido antes de que el proyecto se convirtiera realmente en un negocio.

El cambio llegó en 2009.

Ese año lanzó su primera web dedicada al producto y las ventas pasaron de cientos de unidades a miles de unidades al año.

La validación no llegó con una gran campaña.

Llegó cuando personas que tenían el mismo problema que Mike empezaron a comprar su solución.

CONSEGUIR CLIENTES

El producto era extraño. Verlo funcionando ayudaba a venderlo.

Bike Tow Leash tenía un desafío. No era un producto que pudiera explicarse fácilmente con una frase.

Había que verlo funcionando.

Mike empezó a conseguir exposición en medios relacionados con mascotas y también en medios generalistas.

El producto apareció en publicaciones y programas como Dog Fancy, Good Morning America y Atlanta Journal-Constitution.

❝

También vendió online y amplió la distribución. El producto terminó llegando a dueños de perros, entrenadores, búsqueda y rescate, fuerzas de seguridad y personas con necesidades de movilidad.

El producto había nacido para Mike y Tribute.

Pero el problema era mucho más grande que ellos dos.

INGRESOS

Un invento pequeño terminó convirtiéndose en un negocio de seis cifras.

Para 2019, cuando Starter Story entrevistó a Mike, Bike Tow Leash reportaba aproximadamente:

USD 20.000 / MES

La estructura seguía siendo reducida: 2 propietarios/fundadores + 1 empleado.

Una ficha posterior de Starter Story resume el negocio en aproximadamente:

USD 240.000 / AÑO

No estamos hablando de una startup con cientos de empleados. Estamos hablando de un producto extremadamente específico: un accesorio para salir en bicicleta con tu perro.

Aún así, llegar ahí no fue tan fácil y tener un producto que funciona no significa que cualquier marketing vaya a funcionar.

Este es uno de los detalles que más me gusta del caso. Mike decidió probar publicidad televisiva, produjo un comercial y realizó una campaña que terminó costándole aproximadamente USD 17.000 y el resultado fue muy diferente al esperado.

Según contó en Starter Story, consiguió aproximadamente 36 ventas. Mike lo describió como uno de sus errores más costosos. Pero la enseñanza fue importante.

❝

Un buen producto no convierte automáticamente un mal canal de adquisición en uno bueno.

La publicidad debía tener sentido para el producto, el público y el momento de compra.

HERRAMIENTAS USADAS

El stack de una sola persona

En este caso tampoco llenaría la sección con herramientas digitales. Lo importante fue:

  • Ingeniería y prototipos: La ventaja inicial de Mike fue poder diseñar y mejorar personalmente el producto.

  • Patentes: Protegió distintas partes de sus desarrollos mediante propiedad intelectual.

  • Web propia: El lanzamiento de la web en 2009 marcó el paso de cientos a miles de unidades anuales.

  • PR: Demostrar visualmente el producto y conseguir apariciones en medios ayudó a generar conocimiento y confianza.

CÓMO REPLICAR LA IDEA

Más de veinte años después, Bike Tow Leash continúa existiendo.

Bike Tow Leash no terminó convertido en una gigantesca empresa de productos para mascotas. La web oficial continúa describiéndolo como un pequeño negocio familiar.

Mike sigue apareciendo como inventor y responsable de LEON Engineering. Y actualmente el producto se vende también para bicicletas, triciclos, scooters y dispositivos de movilidad.

En una entrevista de 2024, Mike explicaba que todavía gestionaba producción y envíos desde su casa.

Más de dos décadas después el negocio sigue girando alrededor del problema original que decidió solucionar.

A primera vista parece una historia sobre: perros → bicicletas → inventos.

Pero en realidad es una historia sobre RESOLVER TU PROPIO PROBLEMA.

Mike no empezó preguntándose “¿Qué producto puedo vender?”

Empezó preguntándose: “¿Cómo puedo hacer esto de manera más segura?”

Construyó algo. Lo utilizó. Lo mejoró. Otras personas lo probaron y descubrió que había más gente con exactamente el mismo problema.

❝

El negocio apareció después de la solución.

Pero que aparezca no es automático: lo difícil es saber si de verdad hay negocio detrás de tu solución y qué paso dar primero para no perder meses, ni USD 17.000 en el canal equivocado.

Ese es justo el mapa que armamos en el Manual del Solopreneur: siete guías que ordenan el camino completo de un proyecto propio, del primer día hasta los primeros cien usuarios.

La Lección

No siempre tienes que buscar una idea de negocio. A veces tienes que prestar atención a los problemas que ya estás resolviendo.

Mike tenía: un perro + una bicicleta + un problema.

Utilizó lo que sabía de ingeniería, construyó una solución, la probó, la patentó, la puso en internet y pasó de vender menos de 200 unidades durante los primeros años a enviar miles al año.

La parte más replicable no es inventar un accesorio para perros.

Es esta:

problema propio → solución propia → otras personas con el mismo problema.

Ahí puede empezar un negocio.

3 lecciones que puedes tomar de este caso
  1. Anota las soluciones improvisadas que utilizas

    Si construiste, modificaste o combinaste algo porque ningún producto existente resolvía bien tu problema:

    quizá otras personas estén haciendo exactamente lo mismo.

  2. Valida antes de construir una empresa

    Bike Tow Leash pasó años siendo prácticamente un proyecto paralelo.

    Mike no empezó creando una enorme infraestructura.

    Primero comprobó que otras personas querían el producto.

  3. No confundas un mal canal con un mal producto

    El comercial de US$17.000 funcionó mal.

    El producto no.

    Bike Tow Leash siguió vendiéndose durante años.

    A veces lo que necesitas cambiar no es lo que vendes, sino cómo llegas al cliente.

Nos leemos la próxima semana.
proyecto uno_

Reply

Avatar

or to participate